lunes, 5 de noviembre de 2012

Hoy descubrí a Pablo Guerrero.


"Tú y yo muchacha estamos hechos de nubes,
Pero ¿quién nos ata? Pero ¿quién nos ata?
Ten tu barro dispuesto, elegido tu sitio, preparada tu marcha.
Que es tiempo de vivir, y de soñar, y de creer. 

Que tiene que llover, tiene que llover, tiene que llover.
Que tiene que llover a cántaros.

 Estamos amasados con libertad, muchacha,
Pero ¿quién nos ata?; pero ¿quién nos ata?.
Ten tu barro dispuesto, elegido tu sitio, preparada tu marcha.
Que es tiempo de vivir, y de soñar, y de creer.
 Que tiene que llover, tiene que llover, tiene que llover.

 Ellos seguirán dormidos en sus cuentas corrientes de seguridad.
Planearán vender su casa. ¿Le pongo diez metros en cómodos plazos de felicidad?
Pero tú y yo sabemos que hay señales que anuncian
que la siesta se acaba y que una lluvia fina sin bioencimas, claro, limpiará nuestra casa.
Hay que doler de la vida hasta creer.
 Que tiene que llover, tiene que llover, tiene que llover.
Que tiene que llover a cántaros".
También hoy escuche a Eduardo Galeano hablar del mundo al revés, ese hermoso mundo en el que los días han parido nuestra historia.

viernes, 26 de octubre de 2012

Ismael Serrano iguala record en el polton velde.

Aún perseguiré la aurora, a Ismael  ya lo alcancé.


miércoles, 24 de octubre de 2012

lunes, 15 de octubre de 2012

Fases de la luna "ochenteras".


Me di cuenta que hoy es lunes de luna nueva.

viernes, 12 de octubre de 2012

Viaje aromático

Ayer viví una experiencia multisensorial, mi mente se separó unos cuantos centímetros por arriba de mi cabeza. Cené y la comida me supo deliciosa. Dormí muy bien, hasta los sueños llegaban en cámara lenta y parecían mas reales, esa sensación casi de mareo no fue desagradable, fue como volar en espiral muy lentamente acostumbrándose al girar del mundo.
Llegar a trabajar en aquel estado no era tan grave, encontrar la luna al bajar del metrobús, junto a una estrella despampanante y caminar casi a obscuras por las calles junto a gente corriendo a trabajar venía bien para la ocasión, incluso el pesero que va al Ajusco es bastante surrealista. Pero tener que responder rápidamente a las preguntas de mis alumnas, lograr que las palabras se comunicaran con el cerebro, interpretar sus dibujos abstractos, eso si fue un reto, para mi bastante divertido, para ellas no se, quizá su maestra lenta las desesperó un poco.
Definitivamente es un estado ideal para dejarse caer de espaldas sobre un extenso terreno mullido de hierba, adornada de algunas flores lilas, observando en el cielo las formas de las nubes, mientras el viento fresco acaricia la piel cálida, percibiendo el ritmo del corazón.
No he vuelto del todo a este planeta, algo de mi sigue en Venus y otro algo en Urano. Lo voy a pensar muy bien antes de combinar tantas esencias. Pero lo que siento profundamente en mi pecho es una alegría incontrolable, una felicidad desbordada. Y muchas ganas de escuchar al Último de la fila.