Increíble no darse tiempo para escribir, que es como meditar.
Pero no quiero dejar pasar el día sin felicitar a nuestra querida Magda. Y es muy probable que me anime a continuar.

Saludos a todos los involucrados en este Polton Velde, símbolo de las cosas curiosas que nos han pasado en la vida y que disfrutamos porque había un amigo para reír con el. Aún ahora en que la distancia nos atrapa a cada quien en su universo interno, estamos rodeados de amigos.
Reciban un abrazo y un ¡urra! para Magda
Ver artículo completo.